Gestión de Residuos

 

La gestión de residuos se entiende por manejar eficientemente y de acuerdo a la legislación local vigente, la generación y disposición de los residuos, estos pueden ser residuos domiciliarios o Residuos peligrosos. Ambos tipos tienen una gestión totalmente diferenciada.

 

Residuos domiciliarios

La eficiencia de la gestión de este tipo de residuos es entre otras acciones, el reducir al mínimo la cantidad de desechos enviados al vertedero. Estos esfuerzos incluyen el reciclaje , convertir los desechos en energía, diseñando productos que usen menos material, y la legislación que confiere por mandato a que los fabricantes se hagan responsables de los gastos de disposición de productos y del embalaje (mirar la Administración de Producto y la Responsabilidad de Productor Ampliada). Por ejemplo en la ecología industrial, donde se estudian los flujos de materiales entre industrias, los subproductos de una industria pueden ser una materia útil a otro, lo que redunda en una disminución de los desechos finales.

Algunos futuristas han especulado que los vertederos podrían ser algún día excavados: ya que algunos recursos se hacen cada vez más más escasos, podría ser rentable excavar estos vertederos para obtener materiales que antes fueron desechados por carecer de valor. Una idea relacionada con esto es el establecimiento de un vertedero 'selectivo' que contiene sólo un tipo de desechos(por ejemplo neumáticos de vehículos), como un método de almacenaje a largo plazo.

 

Incineración

La incineración es un método de recogida de basuras que implica la combustión de la basura a altas temperaturas. La incineración y otros sistemas de tratamiento a altas temperaturas son descritos como "tratamiento térmico". En efecto, la incineración de materiales de desecho convierte la basura en calor, emisiones gaseosas y ceniza residual sólida. Otros tipos de tratamiento térmico incluyen pirólisis y gasificación.

Una planta generación de energía de residuos, o Waste-to-Energy (WtE), es un término moderno para un incinerador que quema desechos en un horno de alta eficacia para producir vapor y/o electricidad e incorpora sistemas de control de contaminación del aire modernos y monitores de emisión continuos. A veces llaman este tipo de incinerador una energía-desde-basura (energy-from-waste o EfW).

La incineración es popular en países como Japón donde la tierra es un recurso escaso. Suecia ha sido un líder en la utilización de energía generada por incineración desde 1985. Dinamarca también hace un uso extensivo de la incineración WtE en generación de calor y electricidad que se utiliza para calefacción urbana.

La incineración se realiza tanto para una pequeña escala, como para una escala mayor como la industria. Es reconocido como un método práctico de eliminar ciertos materiales de desecho peligrosos (como los desechos biológicos de los hospitales), aunque esto sea un método polémico en muchos sitios debido a cuestiones como la emisión de residuos contaminantes gaseosos.

 

Tecnología Residuo Cero

Consiste en la construcción, puesta en marcha y gerenciamiento o auditoría de una Planta Procesadora para la disposición final de “Residuos Sólidos Urbanos” (R.S.U.).Los residuos sólidos urbanos, denominados únicamente residuos urbanos o municipales, en la nueva Ley de Residuos (Ley 10/1998, del 21 de abril, de Residuos) utilizando los mismos como insumos de un proceso productivo , en este caso, materiales para la construcción, pavimentación, obras de infraestructura, etc.

En dicha planta, los R.S.U. se preseleccionan según su composición. Por un lado, se apartan para su reciclado metales, aluminio, vidrios, papel, cartón, plásticos, y por el otro, aquellos R.S.U. susceptibles de ser transformados en materiales de construcción (orgánicos, escombros, maderas, gomas, etc.), mediante el método de solidificación y estabilización de residuos. La solidificación y estabilización se logra aplicando el sistema denominado microencapsulado. Este último consiste en mezclar, amasar, moldear y conformar los R.S.U. no reciclables con un aglomerante que actúa como confinador a través de un proceso adecuado. Al producto obtenido mediante este proceso se lo denomina “Compound” . El mismo tiene igual o mejores características que sus similares para la obtención de materiales de construcción y a un costo sensiblemente menor .

 

Compostaje y digestión anaerobia

Los materiales de desecho que son orgánicos en la naturaleza, como las plantas, restos de alimentos, y productos derivados del papel, cada vez están siendo más reciclados. Estos materiales son puestos en un compost y/o sistema de digestión para controlar el proceso biológico para descomponer la materia orgánica y matar los patógenos. El material orgánico resultante es entonces es reciclado como paja o compost para agricultura.

Hay una gran variedad de métodos de compostaje, de digestión y tecnologías, variando desde el simple compost de plantas trituradas, a la digestión automatizada en un recipiente con basura variada. Estos métodos de descomposición biológica se distinguen como aerobios en métodos de compost o anaerobios en métodos de digestión, aunque existen híbridos que usan los dos métodos.

 

Tratamiento mecánico biológico

El tratamiento mecánico biológico (TMB) es un tipo de tecnología que combina la clasificación mecánico y el tratamiento mecánico biológico de los residuos. TMB también es llamado a veces TBM -Tratamiento Biológico Mecánico - aunque esto simplemente se refiere al orden del tratamiento.

El elemento "clasificación mecánica" puede ser una cinta. Aquí se separan de ser residuos peligrosos como aceites pilas de coches etc., elementos reciclables de la cadena de residuos que pueden ser variados (como metales, plásticos y cristal) o los procesa para producir un combustible de alto poder calorífico, denominado Combustible Sólido Recuperado (CSR) que puede ser usado en hornos de cemento o centrales eléctricas. Los sistemas que son configurados para producir CSR incluyen Herhofand Ecodeco. También existe la forma de usar los residuos con alto valor calorífico directo como sustitución de combustible. Es una idea falsa común que todos los procesos de TMB producen CSR. No es así. Algunos sistemas como ArrowBio simplemente recuperan los elementos reciclables de la basura en una forma que luego pueden ser utilizados para el reciclaje. El tratamiento mecánico se refiere a la homogeneización de los desechos para su tratamiento biológico.

El elemento "biológico" se refiere a la digestión anaerobia o aerobia. En caso de puros desechos orgánicos se habla de compostaje (ve arriba). La digestión anaerobia "degrada" los componentes biodegradables de la basura para producir biogas. El biogas puede ser usado generar energía renovable. Procesos más avanzados como el Proceso de ArrowBio permiten una gran producción de gas y energía verde sin la producción de CSR. Esto es gracias al procesamiento de los residuos en el agua. Biológico también puede referirse a una degradación aerobia en que la parte orgánica de los residuos es tratado con microorganismos aeróbicos, eliminando así el potencial de peligro al medio ambiente y a la salud humana. Además por la degradación de los orgánicos a dióxido de carbono y vapor carece de biogas. Por la carencia total de biogas este proceso es muy recomendable para un mecanismo de desarrollo limpio. Con la combustión de la fracción con alto valor calorífico se puede producir energía verde en incineradoras especiales. Por la ausencia de alta tecnología se deja elaborar bonos de carbono en una forma segura y una inversión mínima.

 

Pirólisis y gasificación

La pirólisis y la gasificación son dos formas de tratamiento térmico en las que los residuos se calientan a altas temperaturas con una cantidad de oxígeno limitada. El proceso se lleva a cabo en un contenedor sellado a alta presión. Convertir el material en energía es más eficiente que la incineración directa, se genera energía que puede recuperarse y usarse, mucha más que en la combustión simple.

La pirólisis de los residuos sólidos convierte el material en productos sólidos, líquidos y gaseosos. El aceite líquido y el gas pueden ser quemados para producir energía o refinado en otros productos. El residuo sólido puede ser refinado en otros productos como el carbón activado.

La gasificación es usada para convertir materiales orgánicos directamente en un gas sintético (syngas) formado por monóxido de carbono e hidrógeno. El gas se puede quemar directamente para producir vapor o en un motor térmico para producir electricidad. La gasificación se emplea en centrales eléctricas de biomasa para producir la energía renovable y calor.

 

Gestión de Residuos Peligrosos

Los residuos peligrosos son dañinos para la salud humana y el medio ambiente. Su gestión es bastante diferente a la de un residuo domiciliario en que la acción digestoria microbiana es el centro del tratamiento; para el caso del Residuo Peligroso, la acción química conducente a inertizar los residuos constituyen la base de los tratamientos.

Su procedencia es casi exclusivamente de la industria química pesada, la agroindustria (pesticidas), la industria forestal (preservantes), la gran minería (elementos tóxicos extrínsecos) y los hornos de fundición asociados a la minería cuya tasa de emisión de contaminantes a los biotopos son altísimas. Las leyes sanitarias y medioambientales de muchos países desarrollados o en vías de desarrollo que tienen políticas sustentables, obligan a este tipo de industrias a disponer sus residuos en empresas autorizadas para disposición final.

Para el caso de los residuos peligrosos, el tratamiento consiste en someter a cierta clase de residuos peligrosos a una serie de reacciones químicas y físicas de inertización, realizando co-tratamientos previos a la disposición en un depósito de seguridad construido de modo semejante al de los residuos domiciliarios pero reforzado en algunos aspectos técnicos. La gestión final o cierre del depósito es algo diferenciado a aquel que está destinado a los domiciliarios.

 

 

 

 

Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos Municipales y Generación de Mano de Obra para Desocupados

 

La Gestión Integral de los Residuos Sólidos Urbanos constituye una preocupación permanente en los distintos ámbitos sociales y políticos del país, que demandan soluciones efectivas ante los efectos perniciosos que su mal manejo provoca en la población y en el ambiente. Esta problemática, de por sí compleja, adquiere para un país en desarrollo como la Argentina dimensiones de tal magnitud que, sin lugar a dudas, la presentan como uno de los nuevos desafíos municipales del siglo 21.

En la actualidad, la gestión de los Residuos Sólidos Urbanos que realizan los municipios, dependiendo de su tamaño y de los recursos con que cuentan, se reduce generalmente a la recolección domiciliaria, barrido y limpieza de calles y disposición final en basurales generalmente incontrolados y a cielo abierto, situación que se agrava cuando los sitios en los que se instalan los basurales no tienen las aptitudes ambientales mínimamente requeridas para este uso. Lo que corresponde es el tratamiento, reciclado, y disposición final en sitios de disposición final de residuos sólidos urbanos como indican las normativas vigentes.

 

La corrección de este déficit se debe efectuar mediante la elaboración y ejecución de un correcto Plan Integral de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos, que contempla entre otras cosas la capacitación de la población en técnicas de reciclado, ordenamiento y separación de residuos, disposición correcta, cálculos ingenieriles, análisis del tipo de basura generada y formulación de anteproyectos de sitios de disposición final de residuos sólidos urbanos, con todos los estudios técnicos de base y  de evaluación de impactos ambientales.

Para los Muncipios la elaboración de un correcto Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos, no sólo soluciona el problema ambiental sanitario, sino que genera gran número de puestos de trabajo que en algunos casos pueden ser autofinanciados parcialmente, o es un destino clásico para planes de promoción de empleo para desocupados.

 

 

Planes de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos Municipales

Un plan de gestión de residuos sólidos comprende 4 etapas:

1) Análisis diagnóstico de la situación del municipio en cuanto a residuos urbanos (mapa de la basura municipal).

2) Estudios  técnicos y anteproyecto de obra acorde al tipo y tamaño del municipios (enterrados, reciclados, mixtos, otros).

3) Proyecto ejecutivo de la obra.

4) Ejecución de la obra (Planta de reciclado y separación, rellenos sanitarios, compost, lumbricultura, etc)

 

 

 

Sistema Integrado de Gestión de Residuos

La implantación de un SIstema de Gestión Medio Ambiental (SIGMA) debe contener elementos para reducir la formación de residuos y algunas técnicas de prevención que ayuden a evitar la contaminación del suelo y aguas subterráneas.

 

 

 

Gestion de residuos. La gestión de residuos no es más que el transporte, la recolección, el reciclaje o el procedimiento de tratamiento de los materiales desechados por la persona para reducir los efectos que son perjudiciales para el medio ambiente y para la salud del ser humano. Esta gestión abarca tanto sustancias solidad como liquidas y gaseosas. Este trabaja estas sustancias en diferentes procesos.  Los residuos se puede clasificar en:

• Domiciliarios.
• Industriales.
• Agropecuarios
• Hospitalarios.

Las estrategias para reducir los residuos se basan en las 3Rs que son; reducir, reutilizar y reciclar. En la actualidad se ha incorporado una cuarta R que es Re-Think que es el idioma español significa replanteamiento. Este se basa en que el sistema actual puede llegar a tener algunos efectos y que por consiguiente se debe de plantear una nueva forma para trabajar con los residuos. La gestión de residuos trata el material de desecho como un recurso para ser explotado. Estos recursos pueden ser extraídos desde residuos. Este proceso de extracción se conoce como reciclaje o recuperación de recursos secundaria. Hoy en día existe una serie de métodos para la recuperación de recursos. Ahora bien existen lugares que aun se sigue utilizando la mano de obra manual para la recuperación de recursos, aquí se limpia la basura no segregada para recuperar el material que puede ser comercializado en el mercado de reciclaje.

A través del reciclaje se recupera un material ya usado para ser reutilizado de otra forma. El reciclaje se refiere al almacenaje y a la reutilización de artículos desechables de uso cotidiano. Estos materiales día a día son recogidos y clasificados en distintos grupos. Cada grupo contiene los mismo artículos para ser reciclados ya sea; materiales de aluminio, de acero, de vidrio, de plásticos, periódico, cartón, tarros, revistas, entre otros. Estos por lo general son compuestos de un solo tipo de material, es el caso de las revistas y los periódicos, al momento de ser reciclados entran en un mismo grupo.

Dependiendo el país y la región cambiara el método de recolección. Un ejemplo es el caso de España, aquí se puede encontrar desde el tipio cubo de plástico que se recoge diariamente hasta un sistema de recolección neumática que aspira los desechos a una velocidad de 100 kilómetros por hora hasta un centro de transferencia en el cual recoge los residuos utilizando los medios de transporte. Son muchos los países que no poseen un transporte para la recolección de los desechos. El método más tradicional de recogida de la basura es el vertedero. Los vertederos están situados en canteras en desuso, en minas abandonadas, etc. Dependiendo el diseño que se le realice al vertedero es que dependerá el impacto que se generará al medio ambiente. Por ejemplo si se diseña correctamente será un buen método higiénico y barato, mientras si su gestión es mala este impactará sobre el medio ambiente y en la salud del ser humano perjudicándola.

Un diseño de vertedero moderno incluye lechadas como el plástico o la arcilla que raya el material. En este se comprime los desechos para aumentar su densidad y la cubierta, de este modo de previene la atracción de ratas o insectos. También poseen un sistema para extraer el gas que genera los materiales en descomposición. Este gas es bombeado por medio de tubos perforados fuera del vertedero y quemado en un motor de gas para general electricidad. Otro método para recoger desechos es la incineración. Este se describe como tratamiento térmico, éste convierte los desechos en calor, emisiones gaseosas y ceniza residual sólida. Esta se realiza en pequeña escala y se conoce como un método practico de eliminar algunos materiales de desechos peligrosos. [ Equipo arquitectura y construcción de ARQHYS.com ].

 

 

VERTIDO DE RESIDUOS

El vertedero controlado  fue el primer sistema organizado de gestión de residuos, que sustituyó a los vertidos incontrolados. Durante décadas fue el sistema más ampliamente usado, por su simplicidad y menor coste. En la actualidad el vertedero sigue siendo un elemento importante de la gestión de residuos, si bien debe ser empleado como última opción, para aquellos residuos que no pueden ser reutilizados, reciclado ni valorizados de otra forma,  así como para los rechazos de los sistemas de tratamiento (compostaje, incineración).

En el futuro los vertederos solo podrán recibir RSU previamente procesados, es decir que han sido objeto de separación para recuperación, tratamiento biológico o térmico.

Elección del emplazamiento

Factores a tener en cuenta:

  • Zonas restringidas: aeropuertos, terrenos aluviales, zonas húmedas, zonas con fallas, zonas inestables, zonas de riesgo sísmico.
  • Distancia de transporte: equilibrio entre reducción de distancias para reducir costes y reducción de molestias a los habitantes
  • Terreno disponible: tamaño requerido del vaso en función de la producción de RSU y de si el vertedero va a ser de baja, media o alta densidad. Además hay que tener en cuenta el espacio requerido para otros usos: balsea de lixiviados, sistemas de depuración, básculas, oficinas, etc.
  • Topografía: afecta al tipo de vertido (área, zanja, cantera)
  • Edafología: características y cantidad de suelo (interesante para recubrimiento final)
  • Hidrología superficial: escorrentía superficial, vías de flujo (canales perimetrales para desviar la escorrentía fuera del vertedero)
  • Climatología: precipitaciones (producción de lixiviados, problemas de acceso), temperatura (descomposición de los residuos en el vertedero, posibilidad de desecación de lixiviados), viento (vuelo de materiales ligeros)
  • Condiciones ambientales locales: características de flora y fauna; efectos del tráfico, ruidos, olores, polvo, vuelo de residuos, impacto visual, control de vectores sanitarios, peligros para la salud y efecto sobre el valor de la propiedad.
  • Geología e hidrogeología: los factores más importantes para establecer la idoneidad ambiental de un vertedero y para establecer las medidas necesarias que aseguren que el movimiento del lixiviado o gases de vertedero no afectarán negativamente a la calidad de las aguas subterráneas locales. Aspectos a considerar son: la composición de la roca, su alterabilidad y resistencia a la erosión; porosidad y permeabilidad; deformaciones de la roca (plegamientos, buzamientos); diaclasas y fracturas; extensión vertical y lateral de estratos sedimentarios. Además es necesario conocer los siguientes datos hidrogeológicos: distribución y profundidad de los acuíferos, composición química del agua subterránea, recarga, variaciones estacionales y velocidad de flujo del agua subterránea.

Para ciertas zonas de España existen mapas de orientación al vertido (ITGME), en los que se considera la protección de la calidad de las aguas subterráneas, especialmente las destinadas al consumo humano. En estos mapas se delimitan tres zonas:

1. zonas desfavorables al vertido:  formaciones permeables por karstificación; formaciones permeables por porosidad intergranular en las que existen acuíferos aprovechables y en los que la zona no saturada no ofrece suficiente protección frente a la contaminación; protección de captaciones de agua.

2. zonas favorables al vertido: formaciones impermeables bajo las que no existen acuíferos utilizables o cuyo espesor y compacidad hagan imposible la infiltración del agua; zonas poco permeables en las no haya aguas subterráneas de importancia; zonas en las que el agua subterránea se encuentra total e irreversiblemente contaminada.

3. zonas que requieren estudios complementarios.

Algunos casos particulares

Los mejores emplazamientos se encuentran en regiones áridas, porque independientemente de la permeabilidad de los materiales, se produce poco lixiviado.

En regiones húmedas, el mejor emplazamiento de un vertedero es en materiales arcillosos  o limosos de baja conductividad hidráulica, por encima del nivel freático. De este modo el lixiviados que se pueda producir se infiltrará muy lentamente y se irá descontaminando por filtración y adsorción.

Si el vertedero se encuentra sobre un acuífero en roca fracturada el potencial contaminante es bajo, porque el lixiviado se depura parcialmente por filtrado al desplazarse hacia la capa freática; además la dispersión del contaminante se limita a la zona de fracturas. Sin embargo, si la capa freática está alta o la capa de atenuación es delgada, con una conductividad hidráulica moderada o alta, podría producirse contaminación del acuífero.

Procesos bioquímicos. Generación de lixiviados y gases

La descomposición de residuos biodegradables en vertedero se produce por acción de microorganismos que actúan sobre el residuo en un ambiente húmedo. Tiene lugar en 4 etapas: aerobia, anaeróbica ácida (acetogénica); anaerobia con formación de metano (metanogénica); anaerobia de estabilización.

1. La fase aerobia ocurre inmediatamente después del vertido y dura unos 15 días. La descomposición en presencia de oxígeno (contenido entre los residuos) produce ácidos orgánicos simples, CO2 y H2O. Se genera calor, que favorece el desarrollo de los microorganismos.

2. En la fase acetogénica actúan microorganismos anaerobios facultativos y obligados, que descomponen las moléculas orgánicas en H2, NH3, CO2 y ácidos orgánicos (como el acético). Esta etapa dura unos 60 días.

3. En la fase metanogénica actúan microorganismos anaerobios estrictos metanogénicos que convierten el ácido acético en CH4 y CO2. Esta fase puede durar más de 2 años.

4. En la fase de maduración o estabilización se produce una lenta degradación de material de degradación lenta. Se produce CH4 y CO2 en pequeña cantidad. La duración de esta etapa puede ser de 8 a 15 años.

Lixiviados

El lixiviado es el líquido que tiende a acumularse en el fondo del vertedero y que resulta del agua de lluvia y de escorrentía que puedan entrar dentro del vaso del vertedero, del agua contenida en el residuos  y de la producida en la descomposición. Contiene sustancias orgánicas disueltas (elevada DBO y DQO), nutrientes (N y P) y  sales (elevada conductividad eléctrica); puede también presentar  metales pesados y agentes infecciosos..

Las características de los lixiviados cambian en las diferentes etapas del vertedero. Los producidos en la etapa acidogénica tienen pH ácido (<6.6), carga orgánica elevada con relación DBO/DQO>0.3 y pueden contener concentraciones levadas de metales pesados. En la etapa metanogénica el pH se acerca a la neutralidad (6.5-7.5), la carga orgánica es media, con DBO/DQO entre 0.3 y 0.1, y disminuye el contenido de metales epsados, al elevarse el pH. En la etapa de maduración el pH es superior a 7.5, la carga orgánica es baja y presenta una relación DBO/DQO<0.1.

Debe evitarse que el lixiviado alcance las aguas subterráneas, para lo cual se busca la impermeabilización del vaso, basada en la propia impermeabilidad del terreno y en la instalación de impermeabilizantes importados naturales o sintéticos. El lixiviado ha de ser recogido mediante drenes y conducido fuera del vaso, a una balsa de lixiviados, desde se procederá a su depuración.

Biogás

Es la mezcla de gases que se producen en el vertedero, mayoritariamente CH4 y CO2, que se originan en la descomposición anaerobia de la fracción biodegradable de los RSU. Componentes minoritarios son: N2 y O2 atmosféricos, NH3 y compuestos orgánicos en cantidades traza. La producción de biogás depende  de la composición de los residuos, de las condiciones climatológicas, y del diseño y sistema de explotación del vertedero. La producción normal de biogás puede estar en torno a 80-100 m3/t RSU.  Esta producción puede mantenerse durante 8-10 años.

El biogás puede ocasionar malos olores (mercaptanos, SH2 y CH4), incendios, y explosiones si alcanzan concentraciones críticas de metano (5-15% en el aire). Deberá evitarse su salida incontrolada del vaso, conduciéndolo mediante zanjas y chimeneas hacia el exterior, donde puede ser quemado, pudiéndose en ocasiones, y particularmente después de sellado del vertedero, aprovechar su potencial energético mediante combustión.

El control de lixiviados y gases requiere del uso de sistemas de contención, que permiten el aislamiento y conducción de lixiviados y gases fuera del vertedero. Para la conducción de gases y lixiviados se utilizan gravas, geotextiles y georredes. Para el aislamiento se emplean arcillas naturales, aislantes arcillosos geosintéticos y geomembranas. Las características de algunos de estos materiales sintéticos son las siguientes:

Geotextiles: fibras de polipropileno o poliéster que se emplean para protección de geomembranas y filtración de lixiviados. Alta permeabilidad.

Georredes: redes porosas de polietileno de alta permeabilidad, que se utilizan como capas de drenaje de lixiviados y gases, como alternativa a capas de arena o grava. Suelen ir adheridos a un geotextil para evitar que se tupan.

Aislantes arcillosos geosintéticos: combinación de arcilla (bentonita) y un material geotextil, formando capas de 1 cm de grosor. Baja permeabilidad. Se emplean como alternativa a capas de arcilla compactada.

Geomembranas: láminas plásticas (polietileno, PVC, poliamidas, poliestireno) y flexibles de baja permeabilidad.

El Real Decreto 1481/2001  relativo al vertido de residuos establece la obligación de reducir la cantidad de materia orgánica destinada a vertedero: 

  • en 2010, máx. 75% en peso del producido en 1995 
  • en 2013, el 50% 
  • en 2020 el 35% 

Objetivo: 

Mitigar la generación de lixiviados y la generación de gas metano, así como la inestabilidad que provoca en los vertederos la degradación de la materia orgánica

 

Clasificación de vertederos: 

•inertes 

no peligrosos 

•    municipales 

•    no peligrosos de otro origen si cumplen  criterios de admisión 

•    peligrosos no reactivos estabilizados 

peligrosos 

 

Criterios de admisión (19/12/2002): 

•caracterización básica 

•pruebas de conformidad 

•verificación in situ 

Pretratamiento de residuos 

(reducción de volumen o peligrosidad) 

Costes: establecimiento, explotación, fianza, cierre y mantenimiento postclausura (min. 30 años) 

 

 

La gestión de residuos se entiende por reducir al mínimo la cantidad de desechos enviados al vertedero. Estos esfuerzos incluyen el reciclaje , convertir los desechos en energía, diseñando productos que usen menos material, y la legislación que confiere por mandato a que los fabricantes se hagan responsables de los gastos de disposición de productos y del embalaje (mirar la Administración de Producto y la Responsabilidad de Productor Ampliada). Por ejemplo en la ecología industrial, donde se estudian los flujos de materiales entre industrias, los subproductos de una industria pueden ser una materia útil a otro, lo que redunda en una disminución de los desechos finales.

Algunos futuristas han especulado que los vertederos podrían ser algún día excavados: ya que algunos recursos se hacen cada vez más más escasos, podría ser rentable excavar estos vertederos para obtener materiales que antes fueron desechados por carecer de valor. Una idea relacionada con esto es el establecimiento de un vertedero ’selectivo’ que contiene sólo un tipo de desechos(por ejemplo neumáticos de vehículos), como un método de almacenaje a largo plazo.

 

Gestión de los RSU

1. Gestión de los RSU

Se considera como gestión de los residuos sólidos urbanos al conjunto de operaciones que se realizan con ellos desde que se generan en los hogares y servicios hasta la última fase en su tratamiento. Abarca pues tres etapas:

1.      Depósito y recogida.

2.      Transporte.

3.      Tratamiento.

Subir

2. Recogida.

La recogida de los residuos urbanos consiste en su recolección para efectuar su traslado a las plantas de tratamiento.

Básicamente existen dos tipos fundamentales de recogida :

  • Recogida no selectiva.
  • Recogida selectiva.

En la primera, los residuos se depositan mezclados en los contenedores, sin ningún tipo de separación. Ha sido la habitual hasta hace algunos años.

La recogida selectiva se hace separando los residuos según su clase y depositándolos en los contenedores correspondientes. Así, existen normalmente contenedores para el papel, vidrio, envases y la materia orgánica.

Este sistema requiere un elevado grado de concienciación y colaboración ciudadana para funcionar.

Los contenedores pueden estar ubicados en el contexto ciudadano o en áreas diferenciadas (Puntos limpios, Ecopuntos, etc).

En nuestro país tras los titubeos iniciales se ha adoptado un código de colores unificado para los contenedores. Así lo establece el Plan Nacional de Residuos Urbanos:

  • Contenedor verde para el vidrio.
  • Contenedor azul para el papel y cartón.
  • Contenedor amarillo para los envases.
  • Contenedor gris o marrón para los residuos orgánicos.

En cuanto a su ubicación se ha optado por diferentes soluciones adaptándose a las distintas realidades urbanas.

Así es habitual encontrar contenedores de papel y vidrio distribuidos por manzanas según un determinado ratio. En ellos es posible depositar los residuos a todas las horas del día.

Los contenedores de envases en ocasiones se disponen del mismo modo pero en otras se ubican por comunidades de vecinos. Igual ocurre con los contenedores de materia orgánica con la salvedad de que en éstos sólo está autorizado el depósito de los residuos en determinado horario para evitar molestias y malos olores al vecindario y en el caso de las comunidades de vecinos han de permanecer en la vía pública por un periodo de tiempo limitado.

Por otra parte es usual la creación de servicios (puntos limpios, ecopuntos, etc) donde habitualmente se efectúa la recogida de los residuos peligrosos generados en los domicilios como pinturas, disolventes, pilas, radiografías, etc.

También se suelen recoger voluminosos (colchones, muebles, etc) y residuos inertes como escombros fruto de pequeñas reparaciones domésticas.

La recogida en sí es un proceso complicado donde se deben conjugar las necesidades del servicio con la minimización de las molestias que se generan a los ciudadanos.

Por lo que respecta a la recogida en sí existen dos métodos :

  • Recogida por medio de vehículos.
  • Recogida neumática.

La más habitual es la primera. Se realiza por medio de vehículos especialmente preparados al efecto, camiones dotados de una tolva en la que se compactan los residuos u otros en los que se depositan sin compactar.

Se utilizan unos u otros según el tipo de residuos. Así la compactación es muy adecuada para los residuos orgánicos o los envases pero no se emplea en el caso del vidrio. Estos vehículos se perfeccionan más cada día con el fin de reducir las molestias que generan las operaciones de recogida.

El segundo tipo de recogida exige una cuantiosa inversión inicial en la construcción de las instalaciones que han de ir bajo tierra. Sólo es factible en áreas de nueva urbanización. A cambio exige un menor desembolso en costes de personal y genera muy pocas molestias a los ciudadanos. Comenzó a utilizarse en los países nórdicos en la década de los 60. Mediante un sistema de conducciones neumáticas subterráneas se conduce la basura hasta las estaciones de transferencia donde se procede a su traslado a la planta de tratamiento. En nuestro país existen algunas experiencias.

Por último existe una forma de recogida informal de los residuos que afortunadamente tiende a desaparecer en los países desarrollados.

Ésta consiste en un submundo marginal de personas necesitadas, que en condiciones muy penosas de precariedad, falta de higiene y medios materiales proceden a la recogida de ciertos residuos de los que obtienen alguna rentabilidad económica.

Esto genera múltiples inconvenientes derivados de la interferencia en los sistemas organizados de recogida. Además, la ausencia de cualquier atisbo de planificación implica graves problemas, amén de las durísimas condiciones que estas personas han de soportar.

La mejora de las condiciones socioeconómicas, la atención de los servicios sociales y programas adecuados de integración, que no siempre existen, conseguirán acabar con esta lacra en un futuro.

Subir

3. Transporte.

En esta etapa se realiza el transporte de los residuos hacia las estaciones de transferencia, plantas de clasificación, reciclado, valorización energética o vertedero.

Las estaciones de transferencia son instalaciones en las cuales se descargan y almacenan temporalmente los residuos para poder posteriormente transportarlos a otro lugar para su tratamiento. Una vez allí se compactan y almacenan y se procede a trasportarlos en vehículos de mayor capacidad a la planta de tratamiento.

Normalmente han de estar dotados de sistemas de compactado de la basura para optimizar su transporte. De esta forma se reducen los costes de transporte y se alarga la vida de los vehículos de recogida.

En otras ocasiones en que el centro de tratamiento está próximo a los núcleos habitados, los propios vehículos de recogida son los que realizan el transporte a planta.

Hay que tener en cuenta la problemática que se asocia con el trasiego diario de camiones camino de la planta de tratamiento.

Este trasiego tiene un claro impacto sobre las vías de circulación que deben estar adecuadamente acondicionadas y es fuente de molestias para los vecinos : ruidos, malos olores, contaminación, etc.

Subir

4. Tratamiento.

Es la etapa final del proceso y la de mayor importancia. Si los residuos vienen ya separados desde el origen como es el caso del papel o el vidrio se dirigen directamente a la planta de reciclado. Si vienen juntos como es el caso de los envases hay que separar según su naturaleza.

Idéntico proceso se realiza con la bolsa de restos donde predomina la materia orgánica pero existen residuos de otra naturaleza debido a errores o a la fracción decreciente de personas que no separan correctamente sus residuos.

El proceso de selección se realiza mediante diversos sistemas :

  • Metales férricos. Por medio de campos magnéticos.
  • Metales no férricos. Triaje manual y por corrientes de Foucault.
  • Papel y cartón. Se seleccionan por triaje manual.
  • Plásticos duros. Por triaje manual.
  • Plástico film. Mediante sistemas neumáticos.
  • Vidrio de color. Por triaje manual.
  • Vidrio blanco. De igual modo.
  • Materia orgánica. Es el sobrante de los procesos anteriores.

Hasta la fecha se han hecho algunos intentos para realizar la selección mediante sistemas automatizados de los envases de plástico pero con muy poco éxito.

Una vez separados los residuos hay que realizar su tratamiento. A grandes rasgos puede consistir en una de estas opciones, que se aplicará según la naturaleza y estado de los residuos, etc y del modelo de gestión implantado :

1.      Reciclado.

2.      Valorización energética.

3.      Vertido controlado.

Subir

5. Gestión de los RSU en España.

En nuestro país las corporaciones locales son las competentes en la gestión de los residuos. La ley asigna a los municipios la obligación de realizar la recogida, transporte y, al menos, su eliminación.

La gestión de los residuos de envases está regulada por la Ley 11/97 de Envases. Su aplicación exige que en el año 2001 sea valorizado entre el 50% y el 65% del peso total de los residuos de envases generados y se recicle entre el 25% y el 45% en peso, con un mínimo del 15% de cada material de envasado.

Para llevar a cabo estos objetivos la Ley establece dos sistemas:

1.      Sistemas de depósito, devolución y retorno de envases, de carácter obligatorio para envasadores y distribuidores.

2.      La posibilidad de acogerse a un Sistema integrado de Gestión de residuos de envases.


En nuestro país operan tres Sistemas integrados de Gestión:

  • ECOEMBES. Trata todos los materiales presentes en los envases.
  • ECOVIDRIO. Gestiona sólo el vidrio.
  • SIGRE. Gestiona los restos de medicamentos y sus envases.

Los envases adheridos a los dos primeros sistemas llevan el punto verde que garantiza a los usuarios que van a ser gestionados adecuadamente. Y los del tercero el símbolo de SIGRE que tiene idéntica finalidad.

Los sistemas integrados de gestión son entidades sin ánimo de lucro, que se sostienen gracias a las aportaciones que reciben de las empresas asociadas, para costear los gastos de gestión de los residuos de envases que su actividad pone en el mercado. Las cantidades aportadas vienen dadas en función del número y el tipo de los envases generados.


Con este dinero se hace frente a los coste de recogida y clasificación de los residuos, que son recogidos por los servicios municipales o empresas autorizadas.

Además, estos sistemas realizan periódicamente campañas de información ciudadana, educativas, etc con el fin de incentivar la colaboración de los ciudadanos en la separación de los residuos.

Subir

5.1. El Plan Nacional de Residuos Urbanos.

El ya mencionado PNRU pretende, en base a los principios de prevención y responsabilidad, en un periodo de 6 años comprendidos entre los años 2000 y 2006 reducir la generación de residuos urbanos y aumentar las cantidades de residuos compostados, reciclados y valorizados.

Para ello se fijan una serie de objetivos cuantitativos:

  • Reducir la generación de residuos a razón de un 6% anual.
  • Compostar el 40% de la materia orgánica a fines de 2001 y el 50% en 2006.
  • Reciclar el 75% del papel y cartón en 2006. Reciclar el 90% de los metales en 2006.
  • Reciclar el 75% del vidrio y el 50 % de otros materiales en 2006.
  • Que se realice la valorización energética de la fracción no reciclada : 9% a fines de 2001 y 17,7% en 2006.

El Plan consta de 6 programas específicos para cada aspecto implicado:

1.      Programa nacional de prevención.

2.      Programa nacional de recuperación y reciclaje.

3.      Programa nacional de residuos de envases y envases usados.

4.      Programa nacional de compostaje.

5.      Programa nacional de valorización.

6.      Programa nacional de eliminación.

Así mismo, contempla los programas de inversión y su financiación para lograr los objetivos que se fija. Establece también la toma de medidas para fomentar la concienciación de los ciudadanos y el control estadístico.

El Plan Nacional integra todos los planes autonómicos ya establecidos previamente.

  

 

SERVICIOS:

 

·          Alquiler de contenedores de distintas capacidades.

·          Reparto de áridos.

·          Retirada y transporte de residuos procedentes de la construcción:

Escombros, madera, papel y cartón, plásticos, etc…

·          Retirade y transporte de residuos industriales a destino final:

Papel, cartón, madera, chatarras, etc…

·          Transportista para terceros de Residuos Peligrosos.

·          Consejeros de Seguridad.

·          Asesoramiento técnico en gestión y tratamiento de residuos.

·          Gestión ambiental, estudios y proyectos.

 

 

 

 

SECTORES DE ACTIVIDAD:

 

CONSTRUCCIÓN: servicio de retirada y transporte de residuos de construcción y suministro de áridos.

 

DEMOLICIÓN: servicio de retirada y transporte de residuos procedentes de demoliciones tanto en edificación como en edificios de carácter industrial.

 

INDUSTRIA: retirada y transporte de residuos bien mediante transporte a plantas de tratamiento autorizadas o vertido final en vertederos autorizados.

 

ORGANISMOS PUBLICOS: Servicio de retirada y transporte de residuos procedentes de la limpieza viaria, jardinería etc.…